martes, 4 de junio de 2019

COSAS DE NIÑOS



Entonces... ¿soñamos?

Cierto. Cuando somos capaces de acordarnos de nuestra infancia. Cuando sonreímos al ver a otros niños felices. Cuando volvemos la mirada a las cosas que cobijaron nuestra infancia. Las cosas no son como antes, pero aquellos recuerdos siempre están en los niños que vemos. 
Si la naturaleza nos juega con sus certezas y los viejos con su sabiduría, en lo más hondo de nuestro ser y con infinita comprensión y sonrisa perfecta, decimos que son..... cosas de niños.






NIÑO DESCALZO




Entonces la lluvia se tendía sobre la hierba
a la espera de las hojas muertas,
y era la hora de la danza de los árboles al desnudo.
Aquellos brazos lavados y brillantes
que imploran al cielo no sé qué cosas,
parecen serpentinas de madera mojada,
algas que flotan en el aire.



 
Los canales lavan sus piedras
como si se aprestaran a una fiesta,
 mientras el cielo se desborda
extendiendo una cortina negra
desplazando el horizonte.
A través de la sucia ventana
me dibujo de niño descalzo por entre las viñetas, 
sacudiendo las ramadas de los zorzales.

Las greñas mojadas se pegan a la piel
y mis pilchas arremangadas
semejan turbantes de rodillas.
La tierra mojada se escabulle a hurtadillas
entre los dedos y, mis pies vuelan sobre la hierba
buscando la risa y los perdones de la mamá.
Ella corre en busca de calcetas,
yo sonrío frente al viejo brasero.

Mis pies están rojos y limpios,
mi aliento es una lengua de vapor,
mi pelo pegoteado está muerto de espanto.
¡¿Cómo se te ocurre mojarte así!?
Es la lluvia mi placer descalzo,
es la extensión de mi niñez
y de los consentimientos de mamá.
Es como dice el viento,
expresiones de libertad
en un niño descalzo.





¿Por qué lloras mi nocturno niño?



                                                                                    La cara sucia
Las manos frías
Lenta su mirada subía.

Esmirriado su cuerpecito
En traje de tela ajada
Convertía la necesidad en mito.

Aventura diaria que no cuaja
En migajas de dulzura ciega
El transeúnte solo pasa.

¡Llora pálida inocencia!
Llora ahora
Con insistencia.







jueves, 30 de mayo de 2019

LA SUAVIDAD DE LA PALABRA








LA MEZQUITA DEL SILENCIO


Venía con forma de silencio y al doblar la esquina
se retrata como el metal candente
que se interna en el cuerpo como buscando la muerte.
Sueños juveniles se van durmiendo
con un susurro burlón de quien escupe
a la mezquita del Señor.

Desde la feroz conciencia
gatilla los metales que se incrustan en la carne
como si fueran medallas, condecoraciones siniestras.
Revolotean cual mariposas 
los recuerdos de otras vidas 
mientras extienden sus brazos 
queriendo alejar la muerte 
un viernes cualquiera.

Nunca será nunca, y el vibrar de la nueva vida
se desvanece en el pestañear de la metralla
que te acecha cual anónimo delincuente.
Cuarenta y nueve luciérnagas migraron al silencio
como relieves en los muros de la mezquita.

Duerme al regazo del Nazareno
para que resuelvas tus delirios,
para vestirte de paciencia,
para que abraces la vida.





SENDEROS OCRES


Como el ojo de un gran dios
lleno de claridad y clamor
desnuda la pequeñez de la roquería
y la vulnerabilidad del albatros
en la cresta de la ola.

Con su abrazo húmedo
sacia la arena de su rebeldía terrenal
en un abrazo de marea y sal
se muestra mi infinito mar.


Yace el poeta con su mano en la roca
con su profunda voz en la ola que revienta.
 Con su sombra de tierra colorada
por los senderos entre medio de las docas.

Cáliz de agua me susurra el viento,
mientras paseo la mirada
sobre mi barco náufrago del cerro.



Como una espada que hiere la piel
de un monstruo oceánico,
se vislumbra en estrellas y espuma
las letras del poeta en su isla negra
y con paso ocre se encamina
al cuerpo marino de Punta de Tralca.

lunes, 20 de mayo de 2019

EL PENSAR DE JAVIERA


EL COLOR DE LAS OPINIONES

GENERACIONES EN PUGNA      
                                    
                                          
                                                                             
Cada vez que se plantean reformas o cambios, normas o leyes las opiniones son tan dispares que generan desavenencias por la forma y por el fondo de las propuestas y por lo general los más jóvenes se contraponen a los adultos o viceversa. ¿Cuáles serían las razones de este distanciamiento?                                                                                       
Cierto liberalismo en las funciones que les competen a los jóvenes. Asumiendo responsabilidades un poco banales y complacientes y por el otro extremo, un cierto radicalismo en los adultos, que apegados a modales, valores, tradicionalmente bien vistos que perseveran en que adopten posturas más globales y no tan individualista.
La libertad personal siempre ha sido una meta poco definida y siempre está reprimida por los lazos prejuiciosos, familiares, económicos y sociales. Además de los laborales y de las relaciones humanas. Aparentemente, esto es lo más álgido, cuando se trata de analizar la contingencia. La libertad, para los jóvenes no puede estar cuestionada por la aceptación de los cambios globales. Se mantienen en la postura de dejar que los demás participen pero a ellos no los pueden obligar, pues defienden su libertad de hacer lo que les parezca más adecuado en lo personal, importa poco lo que los demás hagan con su tiempo, su vida, su cuerpo, su personalidad. Pareciera que están en un gobernabilidad centrada en su persona; Yo quiero esto. Yo hago lo que quiero. Yo dispongo de lo mío. Yo soy yo.


Si bien es cierto que es válida su postura frente a la vida y a los tiempos que se están manifestando en nuestra sociedad, no podemos desvincularnos de los demás, no podemos no participar de la creación de nuevos patrones de conducta. No podemos enajenarnos de la globalización y transformarnos en islas sociales y realizar o congeniar con aquello que es solo para nuestra conveniencia personal. Creo que todas las normativas que tiendan a mejorar nuestra calidad de vida deber ser aceptadas por su libertad, la de los jóvenes, porque también será incuestionablemente una mejor libertad la que disfrutaran. Los equilibrios son respetables y solo se pide eso, respeto, aceptación, solidaridad, entrega, sabiduría, tolerancia y empatía.
Nosotros los adultos, somos parte de esta pugna generacional porque somos los que padecemos las responsabilidades de los hijos, del trabajo, de la aceptación, la desigualdad, la disponibilidad de tiempo, calidad de los trabajos, el tiempo de ocio y la contemplación de nuestro entorno en mejoras a proporcionar calidad de vida. No queremos morir bien. Con toda seguridad lo que queremos con ansias verdaderas, es vivir bien, compartir nuestro tiempo con ellos, consultar con ellos, ser parte de ellos, competir con ellos, elegir con ellos, hablar, reírse, enfrentar la amargura y el placer con ellos. Nosotros, los adultos, los viejos, los ancianos necesitamos saber para que estamos sobreviviendo en una sociedad tecnológica brutal y descomedida. En una sociedad que se entraba en discusiones de derechos y cuidados de la naturaleza. Una sociedad medioambientalista solo nominativa. Queremos y deseamos lo mejor para nuestros hijos, nuestra familia, nuestro prójimo, nuestro país. Lo queremos ahora, porque cada día para nosotros es más corto. Tenemos cada vez menos tiempo y cada vez nos cuesta más adaptarnos a esta desigual carrera contra el tiempo. Feliz de ver un jardín florido, una montaña nevada, un bosque verde, el agua clara, mis hijos sanos, felices, mis nietos sonrientes. Una calidad de vida que nos proporcione la sociedad que compartimos. Más allá de las diferencias que nos puedan separar, debemos encontrar puntos de encuentro para empujar hacia adelante. Todo es posible en la medida que sumemos fuerza de voluntad para entender, aceptar, corregir y por cierto, a veces es bueno callar. Pero, en ningún caso alejarse de los propósitos generales. ¿Un cambio cultural? Algunos temen la palabra cultura, como temen la pérdida de valores personales y materiales. Todo lo que se ha hecho hasta ahora, se puede mejorar y, ese cambio va de la mano de un ejercicio de mentalidad propositiva, pensar en los demás, porque es bueno para todos.

 

























martes, 23 de abril de 2019

LAS DOS COLUMNAS DEL ESPIRITU CRISTIANO


              PERSONAJES SOBERBIOS


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Ricardo Ezzati. Cardenal. Arzobispo de la Iglesia católica
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Eduardo Duran. Pastor de la Iglesia Metodista Pentecostal de santiago
    

Como ungidos por el espíritu, se rodean de una seguridad y confianza que abruma. Alzan sus brazo al cielo como buscando una explicación a la conducta de los que los condenan. Su actitud pasiva da muestra de una paz interior que sobre coge y uno se pregunta ¿En qué estamos equivocados?

No recuerdo situaciones similares posteriores a los años setentas. Tal vez sea parte de mi ignorancia o quizás ciertas conductas eran menos frecuentes y mucho menos ventiladas por temor a la vergüenza o escarnio público. Tal vez mi conciencia, todavía repudia con toda el alma, la usurpación de la democracia y me declaren comunista o socialista postergado. Pero puedo asegurar que, paralelos de conducta humana, señores ante la masa pueblerina, autoridad social y comunitaria, representantes gubernamentales no tienen un paralelo con los mismos estratos que son modelos hoy día.

No quiero culpar a ese periodo sombrío de nuestra historia, la dictadura. Pero allí, se abrió la puerta a la corrupción, a los actos velados, a la usurpación de los terrenos o propiedades, la pérdida del patrimonio de la Patria o de bienes fiscales, la desviación de dineros con propósitos personales, la pérdida de evidencias de delitos económicos, la creación de empresas fantasmas, los subcontratos, la edificación de institutos y universidades por personeros de gobierno y/o empresarios inescrupulosos. La iglesia encubriendo actos ilícitos con sermones dominicales a sus propios autores.
Hay una lista larga de personajes soberbios en las altas esferas de la política, de la iglesia, de las fuerzas armadas, de los empresarios y de los comerciantes. Soberbia en su actitud de reto, de confrontación, de un cara a cara con la ley o la justicia. Sin desmerecer a nadie, en el presente mediático está el pastor de la iglesia pentecostal de Santiago, el señor Duran. Pero todos se caracterizan por sus declaraciones y la seguridad de que sus actos se ajustan a lo correcto, a derecho, permitido. Soberbia, pues aún sabedores de su delito, se afirman en su inocencia, porque no falta en la multitud, alguien que justifica, no le importa, compara o condena de forma simplista estos actos. Se grita, se marcha, se vocifera a los cuatro vientos pero no los escuchan, pues los otros, están esmerados en las mismas prácticas, referencia a los fiscales de la sexta región. Todos sacan provecho de los erarios públicos y sus condenas estriban solo en asimilar lecciones de ética, retiro espiritual, detención domiciliaria, meses o años de investigación que a largo plazo son una verdadera burla para la ciudadanía. Algunos siguen los acontecimientos, la gran mayoría termina por olvidar los dolores por los cuales lloró, en alguna oportunidad, amargamente. Nadie con un poco de conciencia podría justificar los actos cometidos por estas personalidades.

Como entregar mi espíritu y mi conciencia a quienes han manoseado el cáliz de la pureza infantil, a quienes se han llenado las arcas de sus bóvedas personales, a quienes han dado la espalda al mensajero de la luz, a quienes han hecho caso omiso al sacrificio del hijo de Dios, a quienes roban, mienten, violan desde el púlpito de la iglesia. La soberbia los puso a la altura de lo divino y no asimilan el dolor de los demás. De su rebaño.

Sin embargo, no tiene reflexión la actitud de los representantes de la iglesia católica, señor Ezzati y su homólogo de la iglesia pentecostal o evangélica, señor Duran. Estos señores con la misión de sosegar nuestro espíritu tan convulsionado, de velar por los más pobres, de mostrar y de demostrar con su ejemplo la senda correcta, el camino hacia la rectitud, el amor al prójimo, el dar al menesteroso hasta que duela, solo nos hacen empequeñecernos, débiles y menospreciarnos, reducirnos, apocarnos, llenarnos de desprecio y desamor, incapacitarnos para poder exclamar, aunque sea en un susurro apenas audible, ¡¡Perdónalos, porque no saben lo que hacen!!


miércoles, 13 de marzo de 2019

¡¡TODOS A LA CALLE!!




LO QUE NO VEMOS







Las cosas están cambiando. Una vez más las calles de Santiago se cubren de miles de voces en demanda de sus derechos y de un trato igualitario en sus trabajos, en sus roles sociales. Una de las manifestaciones más grande y multitudinaria ha sido la marcha de los pingüinos, luego miles y miles de manifestantes contra la construcción de represas en Aysén. Los ciudadanos se comprometen socialmente, les duele la apatía, los abusos y el uso de poder, la discriminación, el racismo, la corrupción y la falta de espiritualidad en la iglesia. Todo esto, hace que la gente salga a la calle. En lo particular, pienso que este tipo de manifestaciones, poco resuelven en lo mediato, pues hay personeros que gustan de lo burocrático y se enredan en papeleo inútil con trabajo y tiempo perdido en conversaciones livianas y declaraciones populistas. En resumen, nada en concreto. Salvo pasado el tiempo.


Hoy día, el movimiento feminista o de los derechos de igualdad sobre pasa a estos movimientos por dos causas centrales.

   a)      No se vislumbran tintes políticos porque es una causa global, que nos involucra a todos y a todas. Pues lo que se plantea en el fondo son el respeto a nuestros derechos. No están en juegos poderes políticos ni puestos jerárquicos.

   b)      El fin se limita a un solo objetivo. Respeto, reconocimiento, igualdad.


Desacreditar estos movimientos con comentarios ofensivos, como “una pérdida de tiempo” o “que tiene un rol compensativo en el seno de la familia” o “son solo izquierdistas”, revela por qué se sale a la calle a denunciar los abusos. ¿Por qué no se comprende la discriminación de las mujeres por algunos privilegiados?

No es novedad que los poderosos sean ciegos. No es casualidad que las sociedades más avanzadas en derechos para las mujeres sean democracias liberales, laicas y capitalistas contemporáneas. No es novedad que estamos a años luz respecto de otras sociedades. No es casualidad que los políticos retarden estos derechos, pues son ellos los causantes directos de los abusos laborales y postergación social. No es novedad ni casualidad este tipo de manifestaciones en todo el mundo.

Sí se ven mentes obtusas en aquellos que no quieren aceptar los cambios sociales que se avecinan y hacen declaraciones estúpidas desde su cúpula. Aún quedan personeros pobres de mentalidad que no ven, que no quieren ver, incapaces de abrir sus ojos y ver los miles de manifestantes descontentos en sus propias narices.


Deberían, sinceramente darse un tiempo de razonamiento verdadero y entender que ciertos círculos, que sufrían de hermetismo femenino, ya han abiertos sus puertas y aceptan la igualdad de género y los derechos en la jerarquía laboral. Bien por el Colegio Médico, La FEUC, La cámara de Diputados, la CUT y el Colegio de Abogados que hoy tienen representantes mujeres en sus presidencias.
Señores parlamentarios, honorables servidores públicos, empresarios y a todos los que les caiga el leño, el cambio social es inminente, aunque algunos desde la comodidad de su trono, aún no lo vean.

sábado, 9 de marzo de 2019

SERÍA BUENO.....


LA USURPACIÓN DEL TIEMPO




Sería un buen ejercicio de sana espiritualidad, encadenar los hábitos que reprimen nuestra cordialidad, nuestra capacidad de percibir los aromas del tiempo y la fragancia que escapa tan alegre de las flores. Volver a manipular objetos sencillos para el disfrute de nuestros niños, volver a tomar al viejo de su débil brazo para sentir su compañía y su frase sabia ancestral. Derramar emociones donde la piel se hizo costra, donde la sonrisa se hizo pétrea. Sería bueno, volver a vivir el tiempo.

Medir el tiempo se ha convertido en un problema de actualidad en nuestra sociedad. El frenesí con el cual nos desplazamos por espacios relativamente cortos y la ambigüedad con la que nos referimos al paso de las horas, del día, los meses y los años cuando se menciona la ejecución de algunas de las actividades con las cuales nos convertimos en personas laborales. Un reloj pulsera, hoy cumple la función de advertirnos lo tarde que estamos para llegar a una cita en cualquier lugar. Así mismo, nos reprocha la cantidad de tiempo que se emplea en la realización de una de esas labores. Pareciera que todas estas situaciones las podemos obviar con un apresurado “te llamo, te pincho, te mando un whatsap, te tweiteo”, y con cierta probabilidad el lugar donde estemos, se convierta en un lugar vacío, un espacio con cero conectividad humana. Es decir, nuestro entorno, ha perdido la fragancia, como aquel gran filósofo que quiso retratar la carencia de una vida contemplativa.


Cada cierto tiempo me vuelvo arcilla y, el viento me lleva por entre los cerros y las laderas donde se cimbran los robles. Desde la tierra, respiro paisajes y desde las alturas, los colores.
Perdido en el perfume de las flores, refresco la memoria en cristales de agua que se deshacen en la piel de tus manos, y con ellas, húmedas me lavas el tiempo para comenzar de nuevo, día tras día, para quererte de nuevo.
Vuelvo tan pronto como puedo a contemplar tu menuda figura y allí esta todo lo que te forma de nuevo. El aroma del tiempo, la fragancia de la contemplación con esos ojos con la cual describimos la belleza de prolongar la vida, en el tiempo de los otros. A aquellos a los cuales les dimos vida.




La civilización actual carece sobre todo, de una vida contemplativa. De vivir para el disfrute para una realización conceptual de belleza y emoción. Nuestro tiempo vital o la duración de nuestra vida coincide por completo con nuestro tiempo laboral. Bajo estos síntomas sociales, nuestra civilización, nuestra vida se vuelve completamente fugaz y transitoria. El tiempo carece de ritmo que transcienda en orden y equilibrio, carece de una narración que cree sentido. El tiempo se ha totalizado. La vida se conversa, se disfruta con el otro interno, se establecen lazos al trasmitir nuestras vivencias. El tiempo se desintegra por una nueva sucesión de presentes puntuales. Los fines se han postergado, esperamos de forma angustiosa el capítulo siguiente del desarrollo de nuestra vida.

Aquellas funciones que maltratan nuestro cuerpo en el trascurso de nuestro tiempo en la tierra, se traducen en trabajo frenético y carente de todo estímulo oral o contemplativo. Más de la mitad de nuestro tiempo es para cumplir una función laboral y la sola mención de un acontecimiento mundano interfiere nuestra comunicación narrativa, nuestro presente puntal.


Cerramos nuestros ojos y el alma misma a la contemplación del paso de nuestra vida que se funde con otras vidas, tan desprovistas de la sensibilidad como la piel de las rocas.
Pusimos cerraduras metálicas a las puertas del corazón y temblamos como hojas secas cuando perdemos la comunicación, en una red social que nos consume tan silente como la desazón.



Las redes sociales, la tecnología en si misma nos reprime nuestras ganas de estar a solas. A nuestras vidas se suman cada día más cosas que duran menos y con su duración, hacen poco tangible el tiempo, pues no dan estabilidad a nuestras vidas. Al parecer, nuestra sociedad tan desarrollada, tan tecnológica, tan carente de emociones, tan fría y despersonalizada, nos ha usurpado el tiempo.




miércoles, 20 de febrero de 2019

PENSAMIENTO MÁGICO (CAPITULO 2)

VIEJA FORMULA; EL MIEDO.


El ser humano, cobija en su interior dos emociones. Como dos grandes tesoros que lo distingue. Emociones fuertes que nos debilitan o nos fortalecen, son el miedo y la esperanza. El miedo se caracteriza por la pérdida de la calidad de vida a través de la política. Bajo esta premisa, crece desmesuradamente la eficacia del miedo como recurso de poder.

Se avanza en directa relación con la capacidad de instalar el miedo como emoción diaria. De esta manera se construye una imagen de otro, como portador del miedo(enfermedad, desastres naturales, amenaza a la integridad física, desempleo, entre otras.)

Desde tiempos anteriores este mecanismo es conocido y utilizado. Estudios científicos permiten identificar un grupo, se lo homogeniza y generaliza. se aísla al grupo por sus cualidades negativas supuestas. Su presencia es difusa y fantasmal, finalmente, se opta por deshacerse de ciertas cosas.

Hoy se juega con el miedo de forma irresponsable y peligrosa. Ciertas declaraciones ministeriales culpan a los inmigrantes como los responsables directos del aumento del VIH. Otra autoridad, hizo ver que los incendios en la araucanía, están relacionados con la "causa mapuche". Antes, se instaló en el consciente colectivo y con la misma lógica "aula segura". A ellos como personas, como representantes de un ministerio y del gobierno de turno, no les importó las pruebas, ni les pareció oportuno, ni necesario, exhibir prueba de culpabilidad alguna. simplemente los apuntó  con el dedo como culpables de ... y hay que temerles. Pues ya tenemos experiencia con el aporte de pruebas a ciertos casos, la lógica es agitar miedos atávicos y actuales hacia el extranjero. Luego se relaciona una enfermedad con estos grupos, desastres naturales y causa mapuche. Pensamiento mágico.

Pero descansan en prejuicios y se alimentan del miedo colectivo  de las personas. Rentabilizar el miedo implica estigmación y cosificación de grupos o causas políticas. esto es jugar con fuego, pues la historia no se equivoca. Está claro que en este gobierno, participan muchas personas que creen tener un pensamiento mágico, capaz de entumecer la consciencia.

BUSCANDO LA CALMA A TRAVES DE LAS PALABRAS

                                          CALMA DEL PAISAJE            RIO CLARO. PANCHO PARA LA PATA                                     ...