Hoy, todos vivimos por el fútbol que genera el mundial de sudafrica y las múltiples carátulas de las propagandas de televisión. Nada en contra de uno de los deportes más masivos del mundo. Se llenarían múltiples páginas de diarios con las grandes figuras que lo practican y de las cuales somos cada día más adeptos y los idolatramos por sobre nuestros valores personales.
El deporte bajo todas las normas, constituye una disciplina a la cual debemos someter mucho de nuestro tiempo y sacrificar gran parte del tiempo dedicado a nuestra familia en pos de la excelencia y del rendimiento. Es incuestionable el beneficio de la práctica del deporte en cualquiera de sus disciplinas. Pero más allá de los dividendos económicos y del reconocimiento público, los deportistas viven sus experiencias en un tiempo muy relativo y luego de olvido, si nos has sido por cierto, una estrella. Alabo todas las formas en que se exprese la capacidad del hombre en competencia sana y recreativa, solo por expresar la belleza del dominio de las habilidades del cuerpo y la capacidad de demostrar esa fortaleza mental, tan especial de los seres humanos.
Por mi parte, viví las jornadas del mundial entre los horarios del trabajo y mis ganas de irme a disfrutar del aire de la cordillera y del sentarme en las rocas frías mientras me sonríe el agua en su camino de porfía. Esta extraña competencia para algunos de mis cercanos, esta sutil practica deportiva, sin lidiar con nadie, reporta tantos o más beneficios que otros deportes más masivos. La naturaleza se encarga de brindarte experiencias valóricas muy significativas, pues tu gran desafío es ganarle a la naturaleza misma. La naturaleza impone sus reglas cada vez más inesperadas a las cuales debes respetar sin hacer triquiñuelas, por que siempre los oponentes son múltiples y leales. Las piedras, las hojas de las ramas caídas, el sol de medio día, el aire que inspiras y los cerros que te espían. Es diferente, ¿Sabes por que? No te enajena, no te desvincula, no separa ni te nubla. Es más, esta practica te acerca a lo más íntimo. Te permite ver lo que no veías, lo que no sentías, lo que no eras capaz de pensar siquiera. Como ser humano, es tu naturaleza acercarte a ella, nutrirte de ella vivir y morir por ella. Por eso cada vez que salgo, imagino que estoy en un amanecer de pájaros, que la vida se detiene maravillosamente y que ese sol resplandeciente, trata desesperadamente correr el velo del espacio que me rodea. Esa extraña sinfonía de la naturaleza se hace perfecta, mientras realizas tu deporte, la pesca.
Nada puede dejar una huella más trascendente que vivir dejando vivir, respetar el entorno del otro y ser a la vez quien tome el gozo de tanta maravilla, que no se resuelve con fórmulas de economía ni de política, que no tiene otro fin más que Ser y entender que somos parte de Un Todo, somos tan naturales como los demás elementos que nos rodean, sin tener que transformar lo hermoso y natural en algo práctico y sofisticado.
En esencia somos uno, naturaleza y humano. Entonces cada vez que puedo,vuelvo a estar en el momento y en el lugar adecuado cuando estoy pescando con mosca. Nada es más primitivo, que un cazador – recolector que se mezcla en su propia y omnipotente naturaleza. Toma lo que necesita y lo demás lo disfruta sin destruirlo. Nada nos reporta mayores beneficios que el equilibrio natural y nada es más valorable que la felicidad y la fortaleza espiritual.
Pero en mi fuero interno, muy oculto en el fondo de mi imaginación, está ese lugar perfecto que es posible lo encuentre cuando mi parte material le devuelva la vida prestada a la naturaleza y mi espíritu se dedique a pescar en cuanto río le parezca, maravillándose una y otra vez por siempre.
Comentar situaciones innovadoras en tecnología educativa, comentar poesía, gusto por los deportes, cuidado del medio ambiente y sus recursos. Reconocimiento de nuestras raíces y lo que sea que enaltezca al ser humano.
jueves, 1 de julio de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
A La Huerta de Mataquito
SOLIDARIDAD
Después de los acontecimientos del 27 de febrero recién pasado, se han visto muestras de heroísmo, dramatismo y generosidad sin precedentes, pero también grandes equivocaciones en relación a los afectados del terremoto y tsunami y, que nos afectó a todos en general. Ya sea en lo material, por la pérdida de viviendas, en lo económico, por la pérdidas de fuentes de trabajo, en lo social por la reconstrucción de barrios y emplazamientos reconocidos en una u otra localidad. Todos los esfuerzos realizados han sido poco debido a la magnitud del acontecimiento. Entiendo las voces de quejas de algunos de los afectados por la venida del invierno y las lluvias próximas, pero indefectiblemente, todas las quejas apuntan un punto, aquel índice más sensible para los adultos; los niños.
Si bien es cierto se dieron recomendaciones, para velar y cautelar las conductas de los miles de niños afectados emocionalmente por esta catástrofe, todas se manejaron como normas de papel en manos de profesores, que sin ser profesionales en la materia, también eran personas afectadas como los demás. De allí, un tema delicado, es el tratamiento de las emociones y las tensiones que nos legó esta catástrofe y, cómo esta afecta las conductas de los niños en el seno su familia y en la relación con sus pares en la escuela.
Consciente de este fenómeno post terremoto, el colegio donde ejerzo mis funciones docentes, se comprometió a realizar algunas acciones directas para los afectados en esta ocasión, por la sola razón, de que velamos por el bienestar de los niños permanentemente en nuestra función educativa. Creemos sinceramente, que la base emocional de las familias, está directamente relacionada con su bienestar, tranquilidad y seguridad. De acuerdo con estos conceptos primordiales, se encausó una pequeña campaña en vestimenta, alimentos y medicamentos en unos de los lugares de Talca. Con motivo de Semana Santa, se llevó a cabo una nueva campaña de solidaridad en nuestra escuela, donde se reunieron cientos de juguetes con los alumnos y los apoderados, en un intento o como una forma de entregar alegría a los niños y compartir con ellos, un momento grato después de tanta tragedia.
El día 7 de Mayo se conformó una delegación de alumnos y profesores representantes del colegio más nuestro Director, señor Roberto Fernández y la subdirectora señora Alicia Mena, que se encaminó a la zona de La Huerta de Mataquito, específicamente a la Escuela S 134 a cargo del señor Ramón Muñoz. Escuela con niveles de Kinder a octavo básico. El impacto fue doble, nuestra delegación vio las consecuencias y la magnitud de lo vivido por las personas de esta zona costera. La emoción y el compromiso futuro quedó de manifiesto en nuestra piel. Niños que realizaban sus jornadas de trabajos en pequeñas carpas con frío matinal y lluvia, no era para nosotros comprensible. Luego, compartimos media tarde con alumnos y profesores una improvisada retreta de su banda escolar.
Sentimientos encontrados y reñidos con los colores que nos presentaba esta hermosa zona con sus paisajes y viñedos enclavados en la falda de sus cerros, nos hacía larga la jornada de regreso hacia la capital, tan distante de los verdores del río Mataquito y de la sonrisa de los niños agradecidos de lo poco de nuestra generosidad. Poco, por que cualquier trámite que se realice en pos del desarrrollo integral de nuestro niños, nunca será suficiente. Una labor, como la del docente rural, siempre será reconocida con grandeza, por su entrega, su esfuerzo, por su distanciamiento. Por sobre todo la frescura de su tiempo. Sin pasado. Solo piensa en el presente, realizar su función permanente por que siempre, los niños son primero y su futuro, sabedores de que esos niños alegres y festivos serán al fin y al cabo, gestores de nuestro destino. Estamos conscientes de qué, lo que hacemos no es para nada nuevo, pero ver que nuestros niños, con su carita inocente nos brindan una de sus mejores sonrisas por un gesto tan sencillo, nos llena el alma y nos insta a emular las palabras santa y sabias de Alberto Hurtado; dar hasta que duela.
Damos las gracias a las personas que hicieron posible esta iniciativa. Aquellos que consiguieron los contactos telefónicos, (los contactos, son personas de Lontué y otras de Curicó) que determinaron un lugar justo a nuestros requerimientos. Personas anónimas que permitieron que nuestros corazones se hicieran más sensibles y solidarios con nuestros semejantes. Gracias a Dios por protegernos en el camino hacia ellos, hacia los niños del Colegio S 134 de la Huerta de Mataquito.
miércoles, 7 de abril de 2010
FIN DE MI REINADO

TODAS IBAMOS A SER REINAS
A vuestra manera, como las palmeras o las enredaderas del muro más enmarañado, se erigieron como reinas de la casa sin castillo, de las torres sin ladrillos. Como reinas sin trono alardean de sus encantos, de sus trinos y revolotean entre alfombras añejas y sin brillo. No quisieron ser princesas por sus ropajes de tules y candilejas y se ciñeron sin pensarlo las corona merecidas aún a sabiendas que serían reinas por un día.
Con la virtud de la gracia y la alegría reinaron por años el alma que habita mi cuerpo hoy día. Como dulce tiranía que camina en puntillas, aprisiona nuestros cuerpos de abuelos, para clavar certeros puñales de inocente amor, en nuestro corazón. He visto llorar a la abuela sola en su rincón como queriendo arrancar de su pecho toda emoción ¡son mis niñas! dice ella. Mientras se resbala un lagrimón.
Todas iban a ser reinas de mi pequeña nación, se quedaron suspendidas en su polvo de estrellas para dar dos rayitos de luces llamadas apenas, susurrando cada temblor, pedacito de ilusión. Todas iban a ser reinas de mi pequeña nación.
No abandonaron su trono ni su reino, solo dieron espacio a las coronas de laurel que amanecieron en mis brazos llorando lágrimas de cristal con sus manitas llenas de sal y una sonrisa grande, tan grande como la mar. Hoy no han entregado su trono, solo comparten su reinado con las enviadas del cielo, las que constituyen mi única razón. Entrego mi reino, por años elaborado a la disnastía del amor, Sophia y chichón.

Isidora Rodríguez Muñoz Sophia Valladares Muñoz
martes, 23 de marzo de 2010




EL SER HUMANO,¿PUEDE ENCONTRAR LA ILUMNACIÓN O ES SOLO UN MITO?, EN CASO DE QUE SE PUEDA,¿NECESITA ESTAR SOLO(APARTARSE) PARA LOGRAR O NECESITA DE TODOS PARA LOGRARLO?
Hay antecedentes poco claros con respecto a seres o personas iluminadas y que por estar solos han dearrollado esta facultad. Sin embargo, para poder darse cuenta que son iluminados necesariamente deben compartir con nosotros, los profanos, su iluminación.
Existieron personas iluminadas en la antigüedad y que se hicieron poseedores de la sabiduría y el buen juicio; los profestas u hombres de Dios, Jesús mismo y en el caso de otras religiones y filosofías Ala, Buda. Todos ellos en un momento dado se alejaron del mundanal ruido por ser elegidos para tal don o virtud y que debieron mostrar a los demás con hechos más menos juzgados por la inmensidad de la población de aquel entonces.
La época contemporánea tiene una cantidad de personas que bien podrían ser considerados "iluminados". Algunos los consideramos genios, super dotados, artífices, maestros y hasta podríamos darle el título de "loco" si amerita el reconocimiento de su ejercicio. Estos ejemplos abundan en las ramas de la ciencia y la tecnología, la medicina y muchos de ellos categorizados como "Nobel". Todos ellos de una u otra forma, se "iluminaron" en la soledad de su trabajo, en el fortalecimiento de su mente, en relegar su humanidad a un segundo plano para dar cumplimiento un mandato más altruista y global. No necesita de los demás para lograrlo, pero para ser reconocido como tal, nosotros debemos ser capaces, de ver su luz.
El 23 de marzo de 2010 14:50, La Sociedad del Saber Group Members
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El Ser Humano, ¿puede encontrar la iluminación o es solo un mito?, en caso de que se pueda. ¿necesita estar solo (apartarse) para lograrlo o más necesita de todos para lograrlo?
lunes, 22 de marzo de 2010
QUIEREME, AÚN DESPUES DEL DOLOR.


EN LA AUSENCIA, VOLVEREMOS A ESTAR PRESENTE
Hoy, me pareció ver las gaviotas esquivando las olas y estas, acariciar las arenas de mi costa tan herida y por encima de los dolores la recibía como cada día, con la herencia de lavar sus pies, una y otra vez. Hoy reina en el silencio un sol, anunciando un nuevo día.
Hoy, los niños vuelven a los escombros a buscar las ratas y en las mesas sin patas se equilibra el hambre mientras las flores se sacuden los temblores y sus temores. Buscando el alma entre los escombros encuentro a mi madre que llora con su cacerola magullada y asustada. Hasta las bestias extrañan su paciente hierba a que vuelva desde las entrañas de la tierra. El mar ha recogido sus faldas y a dispuesto los peces a la mesa y al aceite, para redimirse del pecado.
Hoy, los niños vuelven a recoger las sonrisas que se dispersaron el veintisiete de febrero y como si el sol fuera un obrero, se levanta más temprano a recorrer el paisaje desde la cordillera al mar para que nadie sienta el frío y la soledad. Ha pasado la tormenta llevando entre sus brazos los dolores y los horrores de las casas de mi tierra. Volvemos a las faenas de la industria, de la panadería, de la pesca y de la minería. Volvemos adentrarnos en tu cuerpo madre mía, a buscar nuestro pan de cada día. Volvemos a tus aguas en barcarolas golpeadas y asustadas para llenarlas de una pesca milagrosa.
Hoy, los hombres limpian el rostro de tus calles y avenidas, arreglan tus faldas cerrucas y tus costas de enaguas blancas y salinas, para que sonrías en colores de primaveras y en verdes canelos y pinos araucarias.
Como un rito ancestral, te rendimos sacrificio. Te entregamos nuestros hijos, nuestro padre y nuestra madre. Recogiste tus maderos, tus rocas, tus minerales y con tus celos de mujer, derrumbaste miles sueños cobijados en las paredes de mi casa, de la iglesia y del burdel. La luna asombrada vió como te arrastraste a lavar heridas territoriales. La tierra ha dejado de hablar. Está muda de humedad. Volvió la calma, Dios la puso en su lugar. Dios nos ha dado un nuevo tiempo para pensar.
Ayer, al igual que Abraham pediste en sacrificio a su hijo, hoy lo entregamos todo con apenas tiempo para llorar y volvemos a nuestro oficio.
Ayer, al igual que el paciente Job, soportamos con entereza que nos lo quites, pues sabemos de forma consciente, que seremos bendecidos con el doble de lo perdido. La tierra se molesta cada cierto tiempo. Dios la vuelve a su sitio, pues tiene a sus hijos en ella, para que la pueblen de regocijo y glorifiquen Su nombre, de aquí a la eternidad.
domingo, 14 de marzo de 2010
CONJUGAR AMOR Y DOLOR



AMOR Y DOLOR
Vino como si fuera un viento, como ese que mueve las hojas del árbol más tierno. Se detuvo en nuestra casa como si fuera familiar, nos come el alma cada vez que sale a pasear. Se inquietan las palabras y se instalan a discutir creyendo que los verbos son puñales ocultos presto solo a herir.
Una actitud irreconocible se pasea por las calles destruídas y una sonrisa lava el desastre que no quieres ver. Los heridos ya no lloran su sangre y se levantan para seguir apenas con sus dos manos y vagan de lado a lado queriendo levantar a los que aún no dejan de llorar. Los niños dejan los jardines para aferrarse a sus madres que no dejan de temblar. La totalidad está en el suelo no queriendose levantar, allí están las aves con su trino que vienen a animar los miles de voluntarios que no se quieren ir al mar. Están parando a la tierra, plantando adobes de esperanza y pan. Allí están las manos de la mujer que reparte ánimo, leche y sal. Las iglesias sacudieron sus pilares y el agua bendita se confundió con la mar, los santos son miles y miles que de píe en la ahora desconocida costa lloran sus maderos como se transforman y aprenden a nadar. Allí están hombres levantando su grito al cielo, reclamando el dolor que les arrebató a sus hijos, allí están ellos sacudiendose el polvo, apretando el leño, parando columnas para empezar de nuevo. Las noches son iluminadas por fogatas de gente cálida que ordena sus pensamientos como queriendo olvidar sus pesares con esquivos mendrugos.
¿Como querer transformarme en brisa fresca que apacigüe su dolor?
¿Cómo ser agua dulce y clara para mitigar su sed de esperanza?
¿Cómo ser la sombra que cubra mi país para dar el sosiego y la calma necesaria?
¿Cómo ser el trigo para que nada les haga falta?
¿Cómo ser una lágrima dulce y pura para que ahoguen en ellas sus miedos de hombre grande?
¿Cómo ser tierra y sangre para correr por sus venas impregnádoles de fe y distancias frente a los sinsabores de la vida?
Queda de manifiesto que somos tan pequeños ante la dolorosa realidad. Somos cuerpo dividido en dos. Amor y dolor. El dolor de parir y perder los hijos. El dolor de empezar de nuevo. El dolor de la herida jamás cicatrizada. El dolor de darnos cuenta que Dios solo está cuando nos sacude la violencia. El amor, somos todos. Cuando damos la mano al desposeído, cuando levantamos al caído, cuando compartimos la misma mesa, cuando lloramos por los amigos perdidos, cuando reconocemos en el vecino nuestro prójimo. El amor está de puertas abiertas tanto en el norte como en el sur. El amor tiene nombre de niño, de hombre y de mujer. El amor anda vestido de corto, de uniforme y a veces sin nada. El amor construye lo que nos hace falta. Por eso estamos de píe, por que tenemos la esperanza de que mañana encontremos la parte que nos llevó el mar. La que quedó bajo tierra, la que desapareció sin despertar. El amor está de manifiesto en todas las cosas que realizó Dios. Somos el cuerpo que necesita el amor de Dios, así nos creó. Carne, sangre, huesos, sudor y lágrimas. También, fe, esperanza, tierra, mar y agua.
jueves, 4 de marzo de 2010
FUERZA CHILE!!!!



DE NUEVO MAÑANA
El espíritu de Dios anda suelto por la costa maulina y sacudió sus cimientos hasta hacer brotar lágrimas de las rocas más duras a las orillas de la mar. Este, se quiso escapar hacia los cerros en su bano afań, bramó de madrugada junto a los infantes y los ancianos, soberbio se encaramó en las casas, se aferro a los árboles y sucumbió a las alturas. Como una madre herida, la tierra agitó sus brazos y su cuerpo entero, sacudiendose los versos y las palabras para transformarlas en desprecio, llantos y quejidos. La larga columna salada encabritada una y otra vez se azotó contra los cuerpos dormidos de mi gente y los elevó al cielo o los enterró junto a los muros y los maderos que ahora son parte de la arena.
Los ojos se cansaron de llorar y las bocas callaron lo que a gritos querían decir cuando su vida se confundió con el mar. Muchos se fueron con las olas, otros simplemente se enterraron bajos sus casas sin poder llorar. Lloro por Iloca. Lloro por mi Caleta Llico, lloro por San Pedro su patrono, que se fue con los brazos abiertos de impotencia ante sus barcarolas hecho añicos. Lloro a escondidas para no aumentar el caudal de la misma mar. Mañana recogeré mis manos y mi voluntad de amar. Mañana tomaré mis pasos y retornaré a mi ánimo para avanzar. Mañana tomaré el aire nuevo y volveré a respirar para estar contigo amigo, hombre de mar. Mañana saldrá la luna y volveremos a descansar. Mañana empieza la vida con agua de cielo y mar. Mañana el hombre vuelve a comenzar.
El espíritu suelto de Dios, tomó los píes del agua y lo arrastró a su lecho de mar. El agua nos limpio el alma, lavó nuestros ojos, limpió nuestras manos para que volvamos a la tierra que nos dá nuestro pan. Para que saquemos del mismo mar, el sustento diario que nos hará poco a poco levantar ese templo propio que llamamos casa, reducto familiar y que guarda nuestras plegarias diarias cuando queremos a Dios alabar.
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